María Hesse, el placer ilustrado (incluye podcast)

María Hesse, el placer ilustrado (incluye podcast)

Hoy está conmigo María Hesse, una de las ilustradoras más reconocidas del momento y que conocerás por sus ilustraciones realizadas desde una óptica femenina, por sus biografías ilustradas de David Bowie, Frida Kahlo o Marilyn y su libro “El Placer”.

Cuéntanos cómo te adentras en el mundo de la ilustración y un poco sobre tu trayectoria.

¡Eso es muy largo de contar porque no es de la noche a la mañana!

Creo que con las redes sociales siempre da la sensación de que todo se ha conseguido de forma inmediata y eso no es así. No conozco a nadie que lo haya conseguido en esa forma (y si lo hay no es la generalidad).

Yo dibujo desde pequeña y, además, siempre he contado historias. Mi madre, que guarda todos los dibujos, libretas y demás, dice que siempre estaba dibujando y leyendo. Muchas veces hacía mis propios cuentos, me encantaba sin yo saber lo que era el mundo de la ilustración. Siempre tuve claro que quería hacer Bellas Artes, aunque decidí hacer Magisterio. Estuve preparando, incluso, oposiciones para ser profesora. No era feliz con eso, dejé las oposiciones y no estaba para empezar una carrera nueva, porque ya tenía 28 años, así que comencé un ciclo de grado superior de ilustración, que era la especialidad que más me gustaba. Esto ya lo he contado un montón de veces, creo que todo el mundo lo sabe.

A partir de ahí hice una tarea muy lenta y progresiva de búsqueda de trabajo, abrí mis perfiles en las redes sociales, monté una revista de arte y diseño donde era editora… hice todo lo que podía y poco a poco me fueron saliendo cosas (libros de texto para primaria, para infantil…). He hecho muchas cosas que quizás no fueron tan vistosas para el público pero que están ahí y me hicieron crecer.

Cuando empecé el libro de Frida Kahlo yo tenía muy pocos seguidores, no fue un libro que me salió por la cantidad de seguidores, sino que mostré mi portfolio a la editora y gustó.

Vamos a tener que pedir a tu madre que comparta esos primeros cuentos ilustrados tuyos de pequeña, si no los has compartido ya alguna vez. Y luego los libros esos de primaria, sería muy curioso, desde luego.

Los libros de primaria los subí en su momento a mi página de Facebook, aunque no la uso mucho (aunque los veo y no tienen nada que ver con lo que hago ahora…). Mi forma de dibujar ha ido evolucionando.

En el caso de los libros de texto, además, muchas veces hay un universo creado y te tienes que adaptar a él. Recuerdo que cuando estudié ilustración siempre nos intentaban llevar a otros lugares que no fueran como nosotros habitualmente dibujábamos. Es cierto que hay ilustradores muy versátiles que hacen todo tipo de encargos. Siempre pongo el ejemplo de alguien que se dedica a la animación, que debe adaptarse al estilo que hay, no puede decir estos cinco segundos que yo hago de la película los haré a mi estilo.

Claro. Hay que adaptarse al encargo.

Te enseñan la importancia de la versatilidad y yo empecé trabajando con esa versatilidad, aunque paralelamente fui investigando como encontrar mi modo de expresión personal (incluso ‘egoísta’ de alguna manera, porque muchas veces contar lo nuestro desde adentro es de alguna forma muy ególatra).

Es una forma de crear vuestra identidad, que es importante para diferenciarse. Al final es un poco de mimo para lo vuestro, es ego ‘del bueno’.

Creo que de alguna manera es así, porque a lo largo de la historia, el arte se llevó a otro plano que era el de la expresión de lo humano, del sentimiento, de la crítica social…  Cuando se comparte también es una forma de no sentirnos solos.

A mí me pasa cuando veo lo que pinta o dibuja otra persona y encuentro algo que yo he sentido. Esa empatía nos hace crecer y sentir que estamos acompañados.


Entonces, los libros de primaria fueron una forma de meter cabeza, pero tu primer proyecto como profesional, ¿cuál dirías que fue?

El primer proyecto mío no lo conoce nadie, porque cuando publiqué el libro de Frida, que es el que me dio a conocer, ése era el quinto libro que yo publicaba. Ya había publicado cuatro libros anteriores con una editorial muy pequeña en Sevilla.

El primer proyecto personal es un libro ilustrado que hice como proyecto de fin de curso de ilustración, que años después lo publicó una editorial muy pequeñita y era “En busca de mi corazón”.

Cada vez que pienso en ese libro creo que podría darle alguna vuelta y volver a dibujarlo. Pero no fue el primero que se publicó, fue el segundo, lo que pasa es que ya estaba hecho anteriormente. El primer libro que yo publiqué fue una guía ilustrada para niños de Sevilla. Eso fue lo primero que hice.


Bueno, ya veo que alguna coleccionista o algún seguidor de tu obra se va a poner a buscar esos libros o esas guías.

Ya no hay, desde que se acabó la tirada que hicieron. Es imposible encontrarlo. Pero igual alguien lo vende…


A través de redes sociales podemos ver que no paras de publicar libros, agendas, ilustraciones, actualizas las redes sociales a menudo, vas a presentaciones, charlas… ¿Cómo te organizas y cómo te da la vida para todo?

Me da la vida menos que antes… noto que tengo menos energía. Eso lo hacía cuando tenía menos trabajo y tenía más tiempo. Ahora me resulta totalmente imposible, no doy abasto y, de hecho, siento que las redes sociales las tengo mucho más abandonadas que antes.

Cuando tú y yo comenzamos a seguirnos, que nos seguimos desde hace muchísimo tiempo, yo ahí publicaba prácticamente todos los días, hablaba mucho más con los seguidores y seguidoras. Ahora publico mucho menos porque no tengo tiempo de todo y al final tienes que ir renunciando a cosas…

Es verdad que veo como mis redes ya no tienen el crecimiento que tenían antes, pero no puedo con todo y prefiero invertir energía y tiempo en otro tipo de cosas.

Bueno, si te consuela, no es la sensación que das desde fuera. La sensación que da es que te mantienes activa y constantemente en movimiento.

Intento mantener igual las redes porque hoy por hoy ayudan. No porque me ayuden a publicar libros… a la hora de comprar un libro no es tanto por cuestión de seguidores sino por otros muchos factores. Pero es verdad que influyen en otras cosas que se hacen para marcas y que siempre es un apoyo.

Es verdad que si estás concentrada en sacar un libro o un proyecto más grande, las redes sociales quitan tiempo y desconcentran. Es un tema que han comentado muchos autores, que tienen que organizarse en el tiempo que dedican porque si no, al final es un robatiempo.

Hay que buscar un equilibrio. Las redes se critican muchísimas veces y yo a veces me canso también, pero a su vez las redes nos dan mucho porque antes para que tu trabajo lo viera la gente necesitabas de un intermediario y que el intermediario creyera en él y considerara que tu trabajo era bueno.

Si no conseguías ese intermediario que creyera en ti, nadie creía. Y ahora tú lo puedes mostrar y hay gente que lo ve y lo juzga y que decide si quiere seguir viéndolo o no. Y que luego comprará tu libro.

Hay que asumir que al día de hoy, por cómo funcionan las cosas, es una parte más de nuestro trabajo, está claro.

Es un canal directo de comunicación con la gente que hay que intentar aprovechar al máximo.

Antes no invertías ese tiempo ahí pero lo invertías en ir con tu portfolio de un sitio a otro. Quiere decir que el trabajo de mostrar lo que yo hacía siempre lo haces de una forma u otra.

Volviendo al tema de los libros que has editado, como el de Bowie y Frida Kahlo o el más reciente que es el de Marilyn, son biografías ilustradas, ¿cómo es el proceso de hacer una obra así?

Yo empiezo primero documentándome muchísimo, leyendo todo lo que puedo porque primero tienes que comprender al personaje. Claro que mis libros no son una tesis doctoral ni tengo la posibilidad de acceder a los archivos (o la tendría si tuviera más tiempo), pero sí de documentación de libros que ya están escritos, seleccionar qué contenido quiero contar de todo lo que se ha contado…

Con Frida decidí narrar en primera persona porque ella contaba siempre su vida íntima a través de sus cuadros y me pareció que eso era el proceso natural.

Y de lo que me di cuenta con esa fórmula es que, de alguna manera, hacía que los lectores conectaran mejor con el personaje y que lo creyeran más.

Intento contar lo que creo que ocurrió de verdad, lo que está documentado, lo que pasa es que muchas veces esa documentación entre un libro y otro se va contradiciendo… Yo intento afinar lo máximo posible, pero cuando hablamos de las emociones, ahí sí hay una parte que yo me ‘invento’ porque estoy jugando a ser ese personaje.

Es muy bonito porque llega un momento en el que me obsesiono, me cuesta mucho trabajo desconectar y llego a empatizar muchísimo (y a sufrir), por ejemplo con Marilyn, que tuvo una vida tan trágica, lo pasé fatal y sufrí muchísimo. Me daba pena no haber estado ahí y haberle dicho “tía, no estás sola”. No lo sé. Haberla apoyado.

Con Bowie no fui capaz de conectar y por eso no lo escribí yo. De Bowie aprendí que no podía escoger un personaje solamente por el hecho de que me gustara su carrera profesional.

¿Hay alguna biografía que te haría especial ilusión hacer?

Hay un montón de biografías que me gustaría hacer. No digo ninguna en concreto porque prefiero ir meditando y nunca sé lo que va a salir… pero hay un montón de personajes que me parecen interesantes. Aunque tampoco me apetece estar todo el tiempo haciendo biografías. Antes de Marilyn hice “El Placer”, para mí fue un reto y al día de hoy sigue siendo mi libro más importante porque tiene mucho de mí.

Con el libro de Frida se vendieron los derechos a muchísimos países, entonces después de Frida esas editoriales han seguido comprando los derechos del resto de obras, de “El Placer”, por ejemplo, que en Francia y en Italia son un éxito.

Hubo un país que en el libro de Bowie me pidió que cambiara una ilustración que está sacada de un concierto, en la que Bowie simula que le hace una felación a una guitarra. Me dijeron que eso tenía que quitarlo porque en ese país son muy homófobos y habría mucha gente que no lo compraría por esa ilustración.

Y en Frida, hay otro país donde todos los desnudos han sido censurados, los he tenido que tapar con pelos, de alguna manera.

Imagino que habrá llegado el momento en que has dibujado prácticamente de todo. ¿Hay algo que consideres que sea un reto dibujar?

Los animales se me dan fatal, pero no por el hecho de dibujar un animal porque si tuviera que dibujar un animal realista no tendría problemas… pero debo adaptar el animal en concreto al estilo que yo hago. Me cuesta hacer esa adaptación.

Hay un montón de posturas que son difíciles. Yo hago mucha fotografía para inspirarme. Cuando no me sale algo miro la fotografía.

También odio la escenografía, en el libro de Sevilla hay un montón de edificios… cuando hacía el libro de texto, no me quedaba más remedio, hay un montón de perspectivas, eso lo odio, si lo tengo que hacer lo hago, pero si lo puedo evitar mejor.


Yo por ejemplo, dibujo más mujeres que hombres. Cuando hice el libro de Bowie era un reto para mí, tuve que dibujar hombres y feliz. Y hay gente a la que le gusta más como dibujo a los hombres que a las mujeres. Y era algo que antes no me sentía cómoda, no estaba acostumbrada.

Lo ideal es retarte continuamente porque si no, no creces.


¿Hay algún momento de tu carrera que recuerdes con especial ilusión o cariño?

Recuerdo un montón. Desde luego cuando salió Frida, las primeras presentaciones y ver cómo funcionaba fue muy bonito.
Los Sant Jordi, los recuerdo siempre muy bien, como algo que he disfrutado mucho.
Todos los eventos que tenían que ver con el libro, Sant Jordi, la Feria del Libro, ese año que se ha suspendido todo por la pandemia y me da muchísima pena porque yo disfrutaba mucho del contacto con el público.

Cuando iba a festivales, cuando fui a Querétaro, en México. Antes de publicarse el libro también cuando yo viajaba para participar de exposiciones colectivas… me cuesta mucho seleccionar un solo momento.

Vamos a ir cerrando, no sin antes que nos cuentes en qué has estado trabajando últimamente, algún avance o algo que estés gestando.

El libro de Marilyn se publicó hace muy poco y después de eso todo lo que he trabajado ha salido. Hice las cartas de Tarot para Netflix. Además tenía muchas ganas de hacer un tarot y no encontraba el momento.

Luego, también he estado trabajando en la Agenda que hago todos los años, que sale en junio de 2021.

Hay cosas que no sé si puedo contar porque hay un montón de acuerdos de confidencialidad. Pero estoy muy contenta.

¡Nos vemos pronto con una nueva entrevista creativa! ¿Te gusta mi podcast?  No dudes en compartirlo en tus redes sociales. También, me ayuda si me dejas un comentario y lo sigues en Ivoox o Spotify, porque así me ayudas a tener más visibilidad y a llegar a más gente.

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Blogger friki comiquera desde hace una década. En mi tiempo libre protejo el mundo de los malvados con mis poderes de magical girl, hago teatro musical, leo cómics y como sushi.

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