Yo fui a EGB, recordando tiempos de nuestra infancia

Yo fui a EGB, recordando tiempos de nuestra infancia

No se si es que nos aferramos a no querer crecer y continuar siendo los niños que fuimos, o que realmente todo tiempo pasado fue mejor. Pero estoy segura de que ésto es lo que piensan Javier Ikaz y Jorge Díaz, autores de “Yo fui a EGB”. Como ellos dicen, no es que sean nostálgicos, más que nada porque no hay nostalgias como las de antes.

Lo que comenzó en Facebook como una de tantas páginas rememorando los tiempos de nuestra niñez y se desarrolló en un blog, es hoy en día todo un fenómeno con más de un millón de seguidores, más de 300.000 libros vendidos y hasta un juego de mesa. Y, sobre todo, una activa comunidad que se siente vinculada con la información hasta el punto de enviar fotografías de sus libros escolares y juguetes.

yofuiaegb-nlog

Desde hace unos días estoy leyendo el tercer volumen, que deja de lado el tema de los programas más emblemáticos de la televisión ochentera, así como las figuras de acción y coleccionables y se centra en las costumbres que solíamos adoptar entonces. Los profesores y sus motes, los juegos y nuestros quehaceres en los recreos, las vacaciones en la casa del pueblo con los abuelos… Un viaje al pasado que estoy segura que os removerá todo tipo de recuerdos.

Un tema que ha tardado en salir en esta trilogía (de momento), son los miedos que por aquel entonces teníamos y de como la televisión, muchas veces, nos ayudaba a forjarlos. También había muchos niños que admirábamos a aquellos monstruos caricaturizados en forma de marioneta o dibujo animado. It, Creepshow, V, Freddy Krueger, Bitelchus, los Critters…

Lo bueno de “Yo fui a EGB 3”, y también de sus predecesores, es lo bien que sabe conducirnos por nuestros recuerdos. Lejos de encontrarnos un libro “ladrillo” con datos y más datos sobre audiencias, costes y nombres de personas que no nos dicen nada, nos encontramos con una sucesión de capítulos totalmente independientes y de fácil lectura amenizada con fotos… muchas fotos. Y es ahí donde está el gran acierto de Ikaz y Díaz. Aunque nos las demos de tener una memoria prodigiosa, el recuerdo, el momento nostálgico en cuestión, solo nos impacta de lleno cuando volvemos a rememorar la misma sensación (ya sea con los ojos, tacto, olfato…) y gracias al aporte de muchos seguidores de “Yo fui a EGB” se está consiguiendo una base de datos ochentera absolutamente fantástica.

Además, los sabios autores conocedores de lo aficionados que somos los“EGBeros” a los coleccionables, este libro nos brinda unas cuantas sorpresas, como un póster desplegable en el que aparecen todos los personajes de nuestra infancia o una colección de cromos de picar… Todo un acierto.

Poster de Yo Fui a EGB
Encontrad a vuestro personaje de la infancia favorito. Yo os señalo a Punkie Brewster 😀

“Yo fui a EGB” es querido y leído por muchísima gente y la prueba de ello es su seguimiento en redes sociales. Para finalizar y como logro personal para los autores, varios famosos han querido referenciar este libro en la contraportada del mismo de forma desinteresada. Celebridades como Alex de la Iglesia, Santiago Segura o Pablo Carbonell nos hacen partícipes de su buena opinión del fenómeno.

Ahora, y con mi “Yo fui a EGB 3” debajo el brazo, voy a terminar de leerlo, mientras veo un episodio de Dartacán y los tres mosqueperros.

Blogger friki comiquera desde hace una década. En mi tiempo libre protejo el mundo de los malvados con mis poderes de magical girl, hago teatro musical, leo cómics y como sushi.

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