Entrevista a Sara Jotabé: antipostureo, humor absurdo y más

Si lo prefieres puedes escuchar la entrevista en formato podcast.

¡Háblanos sobre ti! Eres ilustradora, humorista gráfica, autora de cómics… ¿algo más?

Soy una persona nerviosa, la gente irónicamente se sorprende y dicen “¡Ay! ¡Eres inquieta! No se notaba nada”, y la verdad es que sí, me dedico a todo lo que puedo. Hasta he hecho música, me encanta meterme en meollos.

Has sido autora del cartel del Salón del Cómic de Zaragoza en 2021, del Día del Libro, de diferentes eventos vinculados al mundo del cómic del último año, presidenta de la Asociación Aragonesa de Autores de Cómic, acabas de publicar tu tercer cómic pero además tu cuarto que se ha adelantado su fecha de publicación, ¿cómo te da la vida todo esto?

De milagro, la verdad. Yo también me lo pregunto a menudo «¿Cómo soy capaz?», porque muchos proyectos son visibles pero mientras se desarrollan también debo ir haciendo otros. Hago campañas, ilustraciones, encargos… suelo estar trabajando en varios proyectos al mismo tiempo.

Creo que soy capaz de sacar tantos proyectos adelante porque debo de tener muchos minions en la cabeza que van organizando todo en archivadores y carpetitas. Mientras duermo, ellos están ahí con ganas.

En tu tercer cómic “Quiero ser como tú”, Paula es una influencer de estas que son insoportables y que se creen el centro de todo el mundo. Parece que tiene una vida aparentemente perfecta pero todo esto se le empieza a complicar y sufre un cambio de vida radical, ¿tú opinas que todo esto de postureo se nos está yendo de las manos?

Yo creo que si. Tiene un inconveniente porque es algo relativamente nuevo y, entonces, no lo sabemos gestionar correctamente.

En este libro quería mostrar que igual nos estamos preocupando demasiado de proyectar hacia afuera y no nos estamos deteniendo a pensar en qué es lo que necesitamos nosotros como individuos, en este proceso de autoconocimiento.

Además, hay muchos estudios sobre cómo afecta a la felicidad el consumo de redes sociales. Hace mucho más daño a nivel mental del que pensamos. No obstante, me da la sensación de que cada vez esta perfección está cansando más a los usuarios e incluso un apoyo a los contenidos más feo o más reales.

Me gusta la idea del contenido feo. Me gusta que abras el día de mañana Instagram y solo te salga gente horrorosa y planos desenfocados sin luces que se queman en las imágenes.

Creo que no es tanto el contenido feo sino algo más cercano y natural. Nos estamos intentando ver reflejados en un contenido que está editado y que tiene detrás muchas marcas, muchos estudios, fotografía, maquillaje y un proceso de trabajo de edición de un equipo. Hablando además que de por sí las modelos ya son unos estándares muy inalcanzables porque son pocas las personas que consiguen esos cuerpos y esas medidas.

Seguramente esa muchacha se levanta un domingo con resaca y no está igual de mona que como está en ese anuncio. Igual estás tú más fresca y más mona un lunes yendo de compras.

Hay mucho que asumimos como verdad y no es así, y eso nos genera mucha ansiedad.

Volviendo al cómic, Paula se encuentra de repente con una búsqueda existencial porque todo lo que ha construido se le desmonta. Entonces, aparece un perro parlante, hace una excursión con hippies por el Pirineo… ¿Cómo te surgen todas estas ideas?

Cuando construyo una historia parto de algo súper sencillo, que es lo típico que se da en lengua y literatura en primaria y es que una historia tiene inicio, nudo y desenlace. ¿Cómo va a empezar y cómo va a terminar?

Entonces, me planteo qué es lo que tiene que ocurrir en ese nudo para que todo fluya, y yo en ese momento en el que tengo esas tres partes voy montando por pedazos y trabajando lo necesario para que el personaje se desarrolle.

Quiero ser como tú” tiene mucho humor pero trata temas que son duros y que a según qué personas y en qué momentos les pueden afectar.

Este es el tercer cómic y ahora publicas el cuarto, ¿un proyecto de cómic cuánto te lleva más o menos?

«Quiero ser como tú» han sido 2 años. Al principio solo tienes la idea primigenia, ese borrador del inicio, el nudo y el desenlace y un personaje que a priori es prototípico.

Por ejemplo, como bien has comentado, Paula es insoportable. De hecho cuando la concebí dije “Dios este personaje no lo aguanto” y tienes que centrarte en eso. Esa es la base principal.

Desde que tienes esa idea hasta que la obra está terminada hay muchísimo trabajo de por medio. Debes informarte, tienes que buscar los lugares (en este caso los lugares que aparecen en el libro son reales), tienes que redactar la historia, darle cincuenta vueltas, trabajar los bocetos, hacer el trabajo de línea, el color, la maquetación… todo ese proceso han sido 2 años.

Sí que ha habido otros cómics que los he hecho un poco más rápido, pero por lo general si quieres que sea un salto más, tienes que parar a pensar qué es lo que buscas, qué resultado quieres, qué necesitas tú y qué crees que necesitan tus lectores.

Me parece tan complicado estar durante 2 años trabajando en el mismo proyecto… Es verdad que son fases diferentes pero imagino que conforme vas avanzando también quieres modificar algo del inicio.

Si, de hecho, hay veces que en la historia (en otras también pero sobre todo en este caso de Quiero ser como tú porque le he dado muchas vueltas) ha tenido finales alternativos, podría hacerme un What if…? De Marvel perfectamente. «¿Qué pasaría si Paula hubiera hecho esto?», porque conforme va creciendo la historia durante ese tiempo tú también vas creciendo como persona.

¿Conoces o has sufrido alguna Paula?

Si, de hecho, Paula es una mezcla de todas las inseguridades y las partes más horribles de mí y de la gente que conozco, esas proyecciones en las redes sociales, esas comparaciones odiosas, ese uso loquísimo e innecesario de filtros… que además luego te mueves un poco y la cámara te quita el filtro y tú dices “¡Uy! ¿Quién es esta persona?”. Así que sí, yo he sufrido Paulas, de hecho, el nombre de Paula viene de una antigua compañera que tuve en clase de secundaria que era Paula totalmente, y lo siento por las Paulas porque es un nombre muy bonito pero yo cuando pensé “¿qué nombre le pongo a esta chica?” me vino ese.

¿Si tuvieras que elegir una fase del proceso de hacer un cómic cual prefieres?

Con este disfrute muchísimo y me pareció muy bonita la fase del guion y de escribir la  historia.

En mis trabajos anteriores, «Pajas Mentales» y «Llevar una vida de mierda», había sido más fluido y más impulsivo.

«Quiero ser como tú» lo hice muy pausado, por partes, me tomé mi  tiempo, me detuve a pensar más, trabaje más las localizaciones y el cómo tenía que sentirse el personaje. Fue también un viaje introspectivo para mí que, además, con la pandemia de por medio… ya te puedes imaginar.

¿Tú dirías que se puede hacer cómic desde ciudades pequeñas como Zaragoza?

Si, se puede hacer cómic desde cualquier parte del mundo porque realmente tú estás contando historias.

A mí lo que me atrajo del mundo del cómic es eso, contar historias y comunicarme con la gente, sacar un poco lo que llevamos dentro y que nos afecta a todos, independientemente de quien seas, cómo te reconozcas o cómo te sientas.

Si tienes algo que contar lo puedes hacer, y muchas veces el estar en ciudades pequeñas o núcleos urbanos más pequeños te puede incluso ayudar porque no está ese filtro que es la gran urbe.

Te defines como humorista gráfica, no sé si tienes un estilo de humor que consideras muy tuyo o tienes algún referente.

Me encanta el humor absurdo. Yo creo que es un humor muy inteligente pese a que parezca todo lo contrario, porque la base científica del humor es que el cerebro se sorprende y por eso se genera esa risa, esa sorpresa y esa incoherencia es lo que hace que todo explote. Para mí es precioso porque me parece súper humano.

Todo el humor que tenga que ver con esa absurdez, con ese sacar y descontextualizar, me encanta. Humoristas como Ana Morgade, Joaquín Reyes, Eva Soriano, las chicas de Estirando el chicle… lo realmente bonito es que es algo real.

Siempre he dicho que lo más surrealista que te puede pasar es estar vivo porque es una carrera continua de incoherencias en el día a día y todo eso me encanta.

A nivel gráfico, me gusta mucho el humor que tiene mucha crítica por detrás porque creo que es un catalizador y te permite reflexionar sobre ciertos temas que a priori pueden ser más duros (causas sociales, desigualdades…).

¿Y qué va a ser lo siguiente? ¿Hacia dónde te gustaría ir en un futuro¿ ¿Algún sueño que quisieras conseguir?

Hombre… pues me gustaría ganar un Eisner, pero eso es muy difícil y no puede ser tu meta en la vida ganar un premio.

Muchas veces es complicado. Como en los Oscars, a mí me da mucha rabia porque muy pocas películas humorísticas se llevan el Oscar a mejor película, todas se basan en drama… pero a mí me gusta trabajar desde el otro punto. Además, considero que es muy difícil hacer reír y conectar con el público. Es un reto y eso me gusta.

Sobre proyectos que vengan… en junio saldrá mi cuarto cómic Tupper para tres que era un webcómic que ahora sale publicado en formato físico.

En junio también saldrá un libro ilustrado por mí. No puedo decir quien lo ha escrito por el momento pero va a estar muy guay. También tiene que ver con la educación y cambios sociales, que es algo en lo que a mí me gusta mucho trabajar. Sigo haciendo campañas sobre eso mismo: temas sociales, igualdad, diversidad, afectivo sexual…

Y sobre dónde quiero ir, yo sé que quiero seguir adelante, seguir avanzando en ese autoconocimiento personal y del individuo, pero es algo muy complicado porque supone mucha reflexión y también una madurez que no sé si tengo porque esto me lo ha ido dando el tiempo.

¡Muchas gracias a Sara por este ratito y a Insolente Café por cedernos su espacio para la grabación de la entrevista! Os recomiendo seguir el trabajo de Sara Jotabé en sus redes sociales: Instagram, Twitter, Ko-Fi

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